El resurgimiento de los vinilos fue un fenómeno que vino acompañado. Así como la gente empezó a comprar discos, a poco andar necesitó equipos de sonido para disfrutar el cálido sonido del acetato con la máxima calidad.

Ahí es donde entraron en escena los amplificadores de audífonos: pequeños equipos de sonido diseñados para conectar un equipo o tornamesa, enchufar los auriculares y echarse a volar en las alas de la música.

La empresa Klipsch quiso honrar aquella tradición de audio de alta fidelidad con este hermoso amplificador de audífonos de su línea Heritage, el cual conquista ojos y oídos por partes iguales.

Detrás de su carcasa de aluminio y su cubierta de madera de nogal, detrás de las perillas y controles de aluminio anodizado, se esconde un sistema de audio de alta fidelidad que funciona como un convertidor de digital a análogo de primera calidad y amplia versatilidad.

Puedes conectarlo a múltiples fuentes de audio a través de sus entradas ópticas, coaxial, USB y RCA, todas seleccionables desde los controles del equipo. Como salida, posee amplificadores duales para su salida balanceada (XLR), conector de 1/4 para los audífonos y un Left/Right para conexión RCA.

El resultado: sonidos que pueden alcanzar los 192kHz/24-bit de sample rate. Una delicia con bajo novel de distorsión, pero con un alto costo. Para disfrutar de ellos, debes desembolsar USD 500