El primer golpe del año lo dio Sony con el anuncio de PlayStation 4. Sin embargo, la competencia no demoró mucho en presentar su nueva videoconsola. Esta semana, y después de ocho años sin novedades, Microsoft mostró al mundo su nueva joya: la Xbox One.

El objetivo detrás de la nueva máquina es conquistar el living y simplificar las tareas que se hacen frente a un televisor sin tener que cambiar cables de input-output ni buscar ese esquivo control remoto que se esconde bajo los cojines del sofá. Un todo en uno que funcionará con Kinect 2.0 y mandos de voz. O sea, bastará hablar para pasar de modo juego a ver TV. También incorporará un lector de BluRay y se podrá recibir llamadas de Skype, mientras usted juega.

El control de la nueva XBOX

Si es más nerd le damos un poco de pornografía tecnológica: la Xbox One vendrá con un procesador de ocho núcleos de AMD y que funciona a 1,6 Ghz, una memoria DDR de 8GB y un disco duro de 500GB. ¿Juegos? Hay varios comprometidos: Call of Duty: Ghosts, Forza Motosport 5, FIFA 14, UFC y NBA Live, por nombrar algunos. La mala noticia es que los títulos de la Xbox 360 no serán compatibles.

También habrá una serie basada en Halo, hecha especialmente para la consola y por un maestro del cine: Steven Spielberg.  “Llevo tiempo jugando videojuegos y creo que vamos a hacer algo grande con este mito”, afirmó el director.

¿Un sueño realidad? Según el talentosísimo columnista de Slate.com, Farhad Manjoo, lo más cercano al sueño de Steve Jobs en su lecho de muerte. Un dispositivo todo en uno, pero no hecho por Apple, sino que por Microsoft. ¿La mejor videoconsola? Eso está por verse. Ni la Xbox One ni la PS4 han mostrado todo su potencial. Se cree que esperan la feria Electronic Entertainment Expo (E3) de Los Angeles, el evento gamer más importante del año, y que se realiza entre el 11 y el 13 de junio.

La batalla será brutal.