El 15 de febrero del 2013, el mundo vio con asombro las imágenes del meteorito que cayó en Rusia gracias a las cámaras que se han instalado profusamente en los automóviles de ese país. Como testigos para eventuales secuestros, para registrar choques o atropellos provocados por peatones ávidos de cobrar el seguro, estos dispositivos han sido de mucha utilidad para captar lo que de otra manera nos tomaría por sorpresa. Como un accidente en bicicleta…

En ésta última línea, Cedric Bosch creó Rideye: una “caja negra” diseñada para grabar todos tus viajes en bicicleta y servir de testigo ante una eventual choque o accidente. Con este dispositivo que emula los aparatos de registro de los aviones, podrás tener registradas las causas y responsabilidades en una colisión, atropello o caída.

Una idea genial que, lamentablemente, encuentra inspiración en el accidente de un amigo de Bosch que fue atropellado por un conductor que se fugó. Consciente de que la mayor parte de los ciclistas pedalea solo y que encontrar testigos de un accidente es tan vital como difícil, Bosch se abocó en la tarea de dar mayor seguridad de que los responsables de un accidente van a pagar sus culpas. “Es hora de contraatacar”, dice Bosch.

El dispositivo, autodenominado como “la primera caja negra para bicicletas”, está fabricado con una cámara HD de 720p con un ángulo de visión de 120 grados, sensores de colisión o golpe y una batería de litio que puede durar 24 horas en funcionamiento continuo. Esto último significa que un ciclista promedio puede utilizar la cámara por un mes sin necesidad de cargarla a través del cable USB con que vendrá. Con solo presionar un botón comienza a funcionar y registrar un máximo de 2.5 horas de video en su memoria interna de 8GB.

La caja negra se puede montar en el volante de la bicicleta o también en el casco o el asiento.

El proyecto ha tenido una espectacular acogida en Kickstarter ya que necesitaba alrededor de US$ 32.000 y ya recaudó más de US$57.000.