Hasta hace un tiempo, las dimensiones eran lo único que separaban a un televisor de una pantalla de cine o un telón de proyección. Eso y la calidad de la imagen, ya que a tamaños más grandes el nivel de nitidez y contraste en una pantalla para el hogar se iban perdiendo.

Hoy se puede tener lo mejor de los dos mundos: una imagen grande como para reunir a toda la familia a ver un partido de fútbol o una película, pero con una calidad de imagen impresionante y una experiencia inmersiva.

Estamos hablando del televisor Samsung UHD S9, un aparato que tiene una pantalla de 105 pulgadas, curvo, con soporte 3D y que es capaz de mostrarte imágenes a la mejor resolución inventada hasta ahora: 4K.

Este TV ofrece una experiencia inmersiva gracias a su pantalla curva que hará que te sientas más parte de la acción, logrando un efecto panorámico. Pero además, esta curvatura evitará los molestos reflejos sobre la imagen, por lo que la acción se podrá apreciar con la mejor calidad en materia de nitidez y contraste.

Sin embargo, donde este televisor se transforma en una potente alternativa a los telones y proyectores (para el que puede comprarlo y tiene el espacio donde ponerlo) es en materia de resolución y visualización de las transmisiones.

Este Smart TV no sólo soporta la Ultra High Definition, sino que ofrece la tecnología UHD Upscaling. En simple: ya no tendrás que esperar que las empresas comiencen a generar contenido en UHD porque este televisor es capaz de transformar cualquier contenido en resolución “cercana al UHD”. Si, cualquiera. Incluso la antigua Definición Standard (640×480). O sea… adiós a las imágenes pixeladas.

El Samsung UHD S9 incorpora además una tecnología llamada Auto Depth Enhancer que analiza cada región de la imagen y ajusta automáticamente el contraste para lograr una mayor sensación de profundidad. Gracias a esto, tendrás una imagen con un nivel de detalle muy alto y que parece más natural.

Como todo aparato de TV que se precie de tal, a estas alturas, el Samsung UHD S9 Series es un Smart TV que viene con la posibilidad de conectarlo a internet, con una serie de aplicaciones instaladas de forma nativa y que trae un navegador para que puedas ver contenido de la web.

Hay un único detalle: el precio. Este impresionante aparato, que dejó a todos atónitos en la CES 2014, cuesta US$ 120.000 ($ 68.400.000 CLP).