Ante todo una declaración de principios: no soy fan de los teléfonos grandes, prefiero los de tamaño contenido que caben en el bolsillo de cualquier pantalón y se manejan sin problemas con solo una mano. En rigor, no soy en absoluto fanático de los celulares. Vale, entiendo que son necesarios y no soy ajeno a las ventajas de cargar con un PC en miniatura, pero no sufro de celularitis.

En serio, me tiene perfectamente sin cuidado si la marca de acá tiene una batería de medio milímetro de espesor y chorropetecientos mAh, o si el fabricante de acullá tiene un equipo con más memoria que una tropa de elefantes.

Así, en este escenario y como prueba de que no siempre el universo toma las decisiones correctas, me prestaron durante una semana el nuevo Samsung Galaxy Note 8.

Durante ese tiempo hurgué todo lo que pude y extraje dos rotundas certezas: una semana es poco para dominar todo lo que ofrece y, más concluyente, es un celular a toda raja.

Lo usé con total despreocupación técnica. Me dediqué a hacer lo que me vino en gana y evalué los resultados bajo la premisa de si me gustó o no su comportamiento. Tan arbitrario como eso. Total era mi teléfono.

IMPRESIÓN INICIAL

La apariencia me capturó de entrada. Su diseño limpio (soy de gustos minimalistas, creo que menos es más), con el cristal impolutamente liso de la pantalla que casi no tiene bordes, es grato de ver y también al tacto. Temí que fuera resbalosa como botella de cerveza escarchada, pero no. O sea, no tiene el grip de una Babolat, pero no es un riesgo manejarlo a una mano. Aunque la pantalla del Note 8 es grande (6,3 pulgadas) se siente con relativa comodidad gracias a su modo de operación a una mano, que es cumplidor.

Claro, ves todo más chico y si eres medio cegatón no será tan bueno para ti.

Con el teléfono encendido y en uso, la sensación es total. La potencia del procesador, la generosa memoria RAM y el sistema operativo en una versión muy, muy limpia de Android hacen que todo corra deliciosamente rápido. Navegar es una experiencia sobresaliente. El tamaño de la pantalla hace que todo se lea muy cómodamente, incluso en sitios que no son responsive. Es como navegar en versión Imax.

A estas alturas quizás te preguntes cuál es la versión del procesador que equipa,  la cantidad de gigas de RAM que tiene y otros tecnicismos. Para no cortar el flow, te invito a que mires las características técnicas publicadas en el sitio de Samsung.

CÁMARAS

Como ya es habitual en los teléfonos de súper gama alta, el Note 8 tiene la imprescindible cámara frontal, para cumplir con el sacrosanto ritual de la selfie en un mundo que ya no puede vivir sin ellas. Más allá de eso, y en la cámara trasera que es donde de verdad importa el esfuerzo, el Note 8 se hace notar.

Equipa una cámara dual que es muy buena. Simple de usar y con resultados muy satisfactorios. No entrega los resultados que en manos entrenadas ofrece una reflex, pero para usuarios de a pie es una gran opción para fotos que parecen de revista.

Acaso la cualidad más llamativa es su capacidad para sacar retratos o primeros planos de gran calidad, apoyados por la función Live Focus. En simple, te indica a que distancia situarte del objetivo para obtener realizar fotos con fondo enfocado o desenfocado (Profundidad de campo).

Cuesta un poco habituarse, pero tras unos cuantos ensayos el manejo es fluido y casi no calculas la distancia. Requiere buenas condiciones de luz para operar. Al atardecer y en condiciones de semisombra no hubo caso, no conseguí activar el Live Focus. Quizás me faltó práctica.

La obturación es ultra rápida, incluso te permite jugar y hacer tomas en movimiento. Es divertida. Con más tiempo es una característica a la que habría dedicado más ensayos. En modo ráfaga saca una montonera de tomas, tantas que incluso puedes divertirte haciendo tu propio corto en stop motion.

Ah, olvidé mencionar que no soy amigo de usar fundas, cases ni nada. Creo en usar el celular tal y como el fabricante lo sacó desde la línea de producción. En este caso seguí mi premisa, pero con modificaciones. Claro, si el bicho no era mío y no quería regresarlo con rayas en la pantalla o la carcasa. siempre viajó solitariamente en mis bolsillos, sin monedas ni llaves que le hicieran compañía.

Intuyo que el Gorilla Glass 5 que cubre toda su superficie, y que lo hace resistente al agua, habría pasado la prueba, pero opté por no arriesgarme.

S PEN: LA CRIPTOMONEDA DEL NOTE 8

Sí, sé que la metáfora no se explica sola, pero en serio creo que la inclusión del S Pen en el Note 8 es una experiencia nueva, con un enorme potencial y que todavía no se asienta lo suficiente para ser un estándar. De hecho, fue esta y no otra característica la que en mi evaluación hizo pasar al Note 8 de un gran teléfono a uno fuera de serie.

El lápiz no usa baterías, es liviano, de buen diseño, y con una sensibilidad de escalpelo de cirujano cerebro vascular. El pen en conjunto con la pantalla crean una experiencia adictiva. Tanto si lo usas para hacer la lista de las compras para el asado o para dibujar. Ofrece un amplísimo rango de posibilidades.

Si alguna vez usaste una tableta Wacom, sabes de lo que hablo.

Un punto con el que me ganó es la inmediatez de uso. Nada de encender el teléfono y abrir una app para usar el lápiz. No señor. El equipo puede estar en reposo, con la pantalla totalmente en negro, pero basta que extraigas el lápiz y tires unos trazos en la pantalla para que el Note 8 reaccione y empiece a reproducir lo que anotas o dibujas.

Esta velocidad se agradece cuando tienes una idea que no quieres perder o un boceto que garabatear. Esto le da mil vueltas a las app de grabadoras, que es lo que suelo usar como ayuda memoria. La grabadora de voz es un sistema rápido, pero no puedo evitar sentirme como un médico haciendo una autopsia cuando tomo notas verbales, además del hecho que usarlas en el subterráneo o en la calle hacen que se meta todo el ruido del mundo por el micrófono.

Otro punto a favor es que evitas las descripciones full específicas o muy largas. Por ejemplo, quería consultar por un accesorio para moto y no me dio la gana abrir la web de la empresa para buscar el sku del producto. Simplemente mandé un correo con la consulta acompañado de un boceto hecho en el Note 8 de lo que quería. Simple y sencillo.

Ahora si eres de los que les gusta dibujar y compartir lo que hacen, estás de suerte, porque con la app Penup podrás sacarle todo el jugo al S Pen del Note 8 y compartir tus creaciones.

Además de lo mencionado, el Samsung Galaxy Note 8  tiene toda la tecnología biométrica en boga, como identificación facial, por iris del ojo o mediante la huella digital. Y tiene su propio asistente virtual, Bixby, que al momento de probarlo solo aceptaba instrucciones en inglés … y en coreano.

Si pronuncias bien y eres concreto, funciona. Al principio me dio un poco de lata usar Bixby, pues como no vengo de colegio inglés no siempre el celu me entendió a la primera. Pero, el potencial es grande. Acepta instrucciones más complejas y completas que los asistentes incorporados por otros fabricantes.

Otra de las funcionalidades que suman puntos es la apertura simultánea de dos aplicaciones en modo de pantalla dividida. Según tus prioridades puedes asignar más espacio a una o a otra, tantas veces como lo desees.

CONCLUSIONES

Lo dicho, el teléfono es a toda madre. El diseño más largo que ancho permite adaptarse con facilidad en pocos días, pero el dominio pleno de las funciones es más lento, porque el aparato ofrece mucho. Tiene la opción de carga inalámbrica, pero no pudimos usar esta función porque el modelo facilitado no incorporaba el accesorio, que se adquiere como adicional.

La gran ventaja comparativa es el S Pen, que abre un mundo de opciones en la concepción de uso del teléfono.

El Samsung Galaxy Note 8 definitivamente es una muy buena opción de celular multipropósito, que incluso ofrece opciones de desempeño profesional gracias al S Pen, que por su versatilidad permite el desarrollo de bocetos y conceptos visuales con muy buen acabado, solo limitados por la capacidad del usuario.

Quizás la única limitante es el precio, que es bastante alto. El Samsung Galaxy Note 8 se vende a CLP 849.990.

Para el final el video promocional del Galaxy Note8: