La voluntad y la curiosidad humana no tienen límites, lo hemos dicho en estas páginas electrónicas, pero hay veces que la inventiva se escapa de nuestro horizonte imaginable.

Detrás de esa frontera de nuestra credulidad está Scotty Allen del canal de YouTube Strange Parts. Este ex ingeniero de software llevaba alrededor de nueve meses visitando China, cuando se le ocurrió un desafío interesante: construir desde cero un iPhone 6S de 16 GB, plenamente funcional, con partes y piezas compradas en mercados públicos de Huaqiangbei, China.

¿Por qué un iPhone 6S y no un 7? Simple: simplemente porque así podría comparar el teléfono que le compró a Apple con su propio engendro.

En el video, se ve el peregrinar de Scotty por la calle, gigantescos mercados y locales oscuros donde los chinos hacen maravillas con sus manos y con llamativas máquinas. En algunos pagaba con dólares, en otros con moneda local y en algunos a través de la aplicación Wechat. También, se le ve conversar con diferentes personas que le confirmaron que su proyecto era viable.

El resultado, tras todas las vicisitudes y un largo proceso de armado, es impresionante. El rostro de felicidad de Scotty tras lograr un teléfono funcional, impagable. Si hasta lo puso en una caja, con cargador, manual y audífonos.