A medida que el calendario va perdiendo sus hojas, tu cuerpo va cambiando. El pelo se pone blanco, las rodillas duelen más seguido y la recuperación post pichanga comienza a ser más dura. En otras palabras, como diría el filósofo cubano Pablo Milanés, “el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos”.

Los años pasan la cuenta en lo físico. Pero no solo eso. Como si fuera un mal chiste, hay cosas que vamos perdiendo sin darnos cuenta. Un ejemplo de esto es nuestra habilidad para escuchar, la cual poco a poco disminuye su alcance.

Quienes explican esto de una forma sensacional son los amigos de AsapScience, quienes crearon un test de sonido que demuestra cómo el tiempo va afectando a tu oído interno. ¿Qué tan viejo eres? Escucha y entérate: