El día en que recibió la sentencia a prisión, Alejandro Nuñez lloró en su celda y asumió que había cometido un error.

Fue el comienzo de una historia de rehabilitación que lo llevó a motivar a 1179 internos del penal de Lurigancho, uno de los más peligrosos de Sudamérica, a intentar batir el record de cantidad de personas practicando Full Body, disciplina creada por un peruano que mezcla el baile, el box y el Tae-Bo.

El camino no fue fácil, nada lo es detrás de las rejas según cuenta el breve documental de Storyhunter. Pero la iniciativa, resistida por los presos inicialmente, ahora motivo de orgullo para Alejandro y para su familia.

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