Esto no pasa en ninguna cancha de fútbol en el mundo, sino que en el aeropuerto de Katowice-Pyrzowice, Polonia.

Luego de pasar el control de aduana, un hombre empieza a recuperar sus pertenencias, mientras sienta a su pequeño hijo al borde de la correa transportadora. Lo que viene después es predecible: el infante pierde el equilibrio e inicia una aterradora experiencia con la gravedad. El costalazo parece inevitable. Sin embargo, un guardia del aeropuerto, inspirado quizás en Benji Price o Richard Tex Tex, se lanza a su encuentro para protagonizar la gran atajada del año 2013.