El gol en los descuentos de Anderson Tarinca no solo le dio un ajustado triunfo (2-1) al Bahía sobre el campeón brasileño, Cruzeiro. La anotación también salvó al equipo del descenso, cuando aún queda una fecha por disputarse.

Toda la tensión acumulada, por cierto, se liberó en la conquista. Y donde más se notó ese jolgorio fue en las gradas. Las hinchada del Bahía enloqueció festejando, convirtiendo a una chica en el símbolo de la euforia. La muchacha, aún no identificada, estaba tan llena de alegría que no dudo en levantarse la camiseta para besar el escudo del club de sus amores, exponiendo el sentimiento que lleva en la piel y dando un ejemplo de cómo se debe celebrar.