Ir a dejar o buscar a tus hijos al colegio es una tortura. Puedes amar a aquellas criaturas con tu vida, pero no es la actividad más placentera.

A un tipo de nombre Alan -aparentemente de Estados Unidos- le tocó la labor hace unos días. Mientras esperaba a su hija notó que varios niños se caían al cruzar una zona cubierta de hielo (es invierno en el hemisferio norte). Los porrazos le causaron tanta gracia, que el tipo sacó su celular y empezó a grabar a los niños, uno a uno, colapsando como palitroques ante la resbaladiza superficie.

Son casi seis minutos, en los cuales lo que además ríe sin parar. “Me estoy riendo con ustedes, no de ustedes”, comenta, hasta que su hija se sube al auto. Alan le cuenta y ambos continúan gozando con la exhibición.

¿Bonito? Nah, no es para ponerse graves.

Alan, por cierto, subió el video a YouTube. Y si bien lo eliminó ya era tarde: el video se multiplicó sin control.